1.
Nunca dejes espacios entre las distintas hojas o adhesiones de la tablaroca porque a la larga todos esos espacios significan trabajo extra. Recuerda encintar bien todas las placas de tablaroca y así evitarás agrietamientos.

2.
Con relación al tema del espacio, también es muy importante que cubras los espacios generados entre la tablaroca y el piso, el techo o las paredes, ya que también son separaciones y pueden tener el mismo efecto negativo para tu proyecto.

3.
Enfócate en las medidas y evita desperdicio de material. Ten en cuenta que si no mides bien el área y haces un corte menor al indicado, entonces esa pieza de tablaroca
no te será útil ya para ese trabajo y será gasto de dinero y material.

4.
Utiliza los selladores y capa base adecuados para que la tablaroca tenga los acabados deseados y, al momento de aplicar la pintura, ésta se adhiera correctamente. De no hacerlo así, el material comenzará a dañarse y la pintura a perder su fuerza, lo que terminará siendo una mala ejecución.

5.
Aunque resistente, la tablaroca es un material “frágil” y requiere un cuidado especial durante su transportación. Es necesario transportarlas con una protección que evite su impacto directo contra alguna otra cosa.